Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación.  Leer nuestra política de cookies.  Aceptar Rechazar

Mantenimiento y Cuidado de tus Botas Sancho

El mantenimiento y cuidado de nuestras botas es un proceso importante para que se mantengan en perfecto estado, luzcan bonitas y nos puedan durar mucho tiempo. No obstante, gracias a que Sancho Boots utiliza las mejores pieles que hay en el mercado, el mantenimiento no es costoso ni se tarda mucho tiempo, a penas son unas sencillas operaciones para su cuidado.

 

Es necesario distinguir entre los diferentes tipos de piel para determinar cuáles son los cuidados que deberemos de darle a nuestras botas y botines Sancho Boots para que su vida sea más larga y están en un estado óptimo.

 

Este proceso es importante pues darán más años de vida a nuestras botas y lucirán mucho más bonitas. Recuerda que unas botas SANCHO BOOTS bien cuidadas pueden durarte más de 10 años.

 


Botas fabricadas con pieles engrasadas (todas las botas fabricadas Gras Cuero, Gras Black):

 

Para saber si nuestras botas están fabricadas en este tipo de piel es sencillo pues al tocarlas notaremos un tacto untuoso, casi parecido al tacto de una vela de cera. Ésto se debe a que las pieles se engrasan durante el proceso de curtido de las mismas. Estas pieles se caracterizan por tener gran resistencia a las manchas de grasa, aceite y al agua. Este tipo de piel es ideal, y el que utilizamos para la fabricación de las botas moteras.

 

1. Limpiar la suciedad que pueda tener la bota con un cepillo, paño húmedo de algodón que no suelte pelusa; en el caso que las manchas no salten así podemos aplicar un poco de jabón neutro en el trapo.

 

2. Si se nos da el caso de que las botas estén empapadas por el agua, será recomendable rellenarlas con papel absorbente para que vaya absorbiendo la humedad; y NUNCA deben de acercarse a una fuente de calor (tales como radiadores, fuego, o calefactores). La piel se seca de modo natural a temperatura ambiente, pues de otro modo tanto la piel como la suela pueden sufrir daños. Una vez las botas estén secas se debe aplicar una capa de grasa de caballo que dará la hidratación necesaria para que nuestras botas se mantengan en perfecto estado.

 

3. Aplicar regularmente una pequeña cantidad grasa de caballo o similar sobre la piel para mantenerla suave e hidratada. Este proceso es muy importante porque nutrirá la piel de nuestras Sancho Boots pero también la protegerá de manchas y del agua.




Botas fabricadas con cuero o piel de vacuno no engrasada:

 

Distinguir este tipo de piel es bastante fácil, pues es la forma más normal de curtir la piel. Son todos los vacunos o cueros que no tienen ese tacto encerado y que a su vez no tienen una tacto brillante, casi metalizado(este tipo de piel es florentic). En nuestra colección tenemos botas como por ejemplo las White Eagle que están hechas de una combinación de tres colores de este tipo de piel.


1. En todo caso, siempre tendremos que eliminar la suciedad que tienen las botas antes de empezar con otro proceso. Para ésto utilizaremos un cepillo suave, un trapo de algodón que no deje pelusa humedecido, y en el caso de que haya manchas que no salten de este modo también podremos aplicar un poco de jabón neutro para eliminar las manchas.

 

2. Para mantener las botas bien nutridas y que su aspecto sea bueno tendremos que hay que aplicar grasa de caballo para piel o bien crema del mismo color o neutra y cepillar o frotar con un paño de algodón que no deje pelusa. Solemos siempre recomendar grasa de caballo pues por sus características naturales nutre mucho la piel y no la mancha ni altera el color de la piel. Hay que tener en cuenta que siempre que añadamos crema a nuestras botas o botines se oscurecerán un poco, pero en el momento la crema se haya absorbido y las utilicemos un par de veces vuelven a su color normal.


OJO! Si utilizáramos otras cremas que no sea grasa de caballo, o bien que no sea crema para calzado (body milk, nivea, etc) podría verse alterado el color de la piel definitivamente o incluso mancharse de un modo desigual.

 

3. En el caso de que las botas se mojen, dejar secar (nunca mediante una fuente de calor o al sol) también podemos rellenar el interior de las botas con papel de periódico o de cocina que ayudará a absorber la cantidad de agua sobrante. Y posteriormente dar una buena capa de grasa de caballo para que la piel vuelva a nutrirse y de ese modo recupere su impermeabilidad y belleza natural.

 

 

 

Pieles exóticas: piel de serpiente, iguana, lagarto o cocodrilo:

 

En las descripciones de nuestra web hacemos siempre referencia a los tipos de piel con los que está fabricado cada par de botas, y en especial cuando son botas que tienen pieles exóticas. De todos los tipos de pieles exóticas, la más delicada, y a la misma vez la más valorada es la piel de serpiente.

 

1. Limpiar la suciedad que pueda tener la bota con un paño húmedo de algodón. Intentar limpiar a favor de las escamas (sobre todo en la serpiente) pues de lo contrario podemos levantarlas en exceso.

 

2. Aplicar regularmente una pequeña cantidad de crema especial para el cuidado de pieles exóticas o crema hidratante corporal neutra (solo en la parte de la serpiente pues el cuero y la piel de vacuno puelen mancharse con el body milk); en la caña de las botas (pues suelen tener la caña en vacuno) procederemos a aplicar un capa de grasa de caballo con un trapo de algodón que no deje pelusas y extenderla hasta que se absorba.

 

3. En el caso de que las botas se mojen, dejar secar (nunca mediante una fuente de calor o al sol) también podemos rellenar el interior de las botas con papel de periódico o de cocina que ayudará a absorber la cantidad de agua sobrante. Y posteriormente aplicar una buena capa de crema especial para pieles exóticas o crema hidratante corporal neutra para que la piel recupere su impermeabilidad y belleza natural.

 

 


Botas de ante, serraje o nobuck:

 

El tacto de este tipo de pieles suele ser aterciopelado, o de piel vuelta. Estas pieles son un poco más delicadas cuando se mojan y hay que intentar tenerlas protegidas, sobre todo para prevenir su deterioro cuando se mojan a menudo.

 


1. Usar un cepillo de cerdas blandas para la suciedad acumulados sobre la piel. En los casos en los que las botas tienen manchas que con el cepillo en seco no saltan, podemos utilizar un cepillo humedecido o bien un trapo de algodón mojado; si aún así las manchas persisten podemos utilizar un poco de jabón neutro.

 

2. Usar crema o sprays especiales para nobucks o serraje para cuidar la piel. Este tipo de productos no son difíciles de conseguir, podemos comprarlos en tiendas especializadas donde se repara calzado o bien en grandes superficies en la sección de limpieza del calzado.

 

3. Nuestra recomendación es que se utilice es spray para cuidar el nobuck y el serraje; es muy sencillo pues solo se necesita pulverizar las botas o botines una vez limpias y secas (en el caso que hayamos tenido que utilizar el trapo húmedo) a una distancia de unos 25-30 cm mientras movemos las botas para que el producto quedé repartido uniformemente y proteja las botas al competo.

 

4. 4. En el caso de que las botas se mojen, dejar secar (nunca mediante una fuente de calor o al sol) también podemos rellenar el interior de las botas con papel de periódico o de cocina que ayudará a absorber la cantidad de agua sobrante. Y posteriormente aplicar una ligera capa de spray para cuidado de nobuck o serraje que nos ayude a proteger la piel del agua y para que recupere su belleza natural.

 

5. En caso de que se manchen de grasa y hayamos hecho los pasos anteriores pero no hayamos conseguido sacar las manchas podemos restregar en las manchas con algún quitagrasas de cocina (tipo KH7, da muy buen resultado en la eliminación de las manchas pero no recomendamos no hacer esta operación muy a menudo pues es un tanto agresiva para la piel).

 

6. Como última recomendación, y solo aconsejable en las botas que tienen muchos años (y la piel tiene manchas que ya no podemos eliminar con ninguno de los puntos anteriores), pero que nos resistimos a tirar, bien por comodidad o bien por que nos gustan mucho aconsejamos usar abundante grasa de caballo sobre toda la bota para intentar igualar el tono de la piel y disimular la manchas. De este modo conseguiremos que el nobuck se nutra mucho y su aspecto quede como si fuera cuero.

 

La operación a seguir es la siguiente; primero extenderemos una abundante capa de grasa de caballo (muy abundante) y no la extenderemos sino que dejaremos que transcurran un mínimo de 12 horas para que la piel absorba toda la grasa que pueda. Pasado ese tiempo deberemos frotar con un cepillo de cerdas suaves para eliminar la crema sobrante y por último con un trapo de algodón que no deje pelusas sacar lustrar para que tengan un poco de brillo.

 


Botas de piel brillante o florentic:

 

Es una piel muy fácil de distinguir, pues además está relacionada normalmente con botas tejanas muy llamativas como nuestro modelo Eagle Rock. Podemos diferenciarla porque es una piel que tiene mucho brillo y suele ser gruesa


1. Usar un paño húmedo para limpiar la suciedad acumulada sobre la piel.

 

2. Usar pequeñas cantidades de crema abrillantadora incolora o betún del mismo color de la piel para cuidar la piel. Es importante no utilizar mucha cantidad de crema pues de lo contrario la piel quedaría empañada y costaría mucho trabajo sacarle brillo.

 

3. Cepillar o frotar con un paño de algodón que no deje pelusa hasta conseguir el acabado deseado. Para conseguir un acabado con mucho brillo es necesario utilizar un cepillo o paño de algodón para que la piel se nutra y eliminar la crema sobrante y otro paño de algodón diferente y limpio para sacar brillo.

 

4. En el caso de que las botas se mojen, dejar secar (nunca mediante una fuente de calor o al sol) también podemos rellenar el interior de las botas con papel de periódico o de cocina que ayudará a absorber la cantidad de agua sobrante. Y posteriormente aplicar una ligera capa de crema abrillantadora incolora o betún del mismo color para que la piel recupere su belleza natural.